lunes, 16 de agosto de 2010

Semblanza del Libertador Simón Bolívar

Semblanza del Libertador Simón Bolívar

El 24 de julio de 1783, hace 227 años atrás, el matrimonio compuesto por Don Juan Vicente Bolívar y Ponte –rico hacendado y Coronel de las Milicias que gozaba del título hereditario de Regidor Perpetuo- y Doña Maria Concepción Palacios y Blanco - mujer de singular belleza, conocida por ser amiga del lujo y apasionada de la música- recibían en el seno de su hogar a Simón; el cuarto de los cinco hijos que engendrarán. Ese día jueves, en una Caracas –capital de Venezuela- de 45 mil habitantes y floreciente pasar, llegaba al mundo quién a la postre se transformaría en un referente inspirador de las más sublimes aspiraciones del ser humano: la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad.
Su vida transcurrió como nuestro devenir en la Orden. No en vano, su ingreso en la misma no fue más que otra señal de la calidad de su metal, ese que vaya si fortaleció a esa cadena de grandes eslabones que se conformó por esa época, para liberar al continente de las garras de la opresión colonizadora.
Aprendiz prematuro, en enero de 1786 –cuando tenía dos años y medio- muere su padre ya sexagenario, y su madre correría idéntica suerte en 1792, cuando con 34 años fue vencida por una tuberculosis. Simón, con nueve años, pasó a la tutela de su abuelo materno –Don Feliciano- quién se encargó de iniciarlo en las primeras letras; el que falleciera un año más tarde. Así, a temprana edad comenzó a forjar su espíritu libre y creador, ilustrándose con reconocidos letrados de la vida nacional venezolana, como Andrés Bello, Fernando Vides y Simón Rodríguez; los que le inculcaron su admiración por el H.•.Mas.•. Juan Jacobo Rosseau y el principio "libre-pensador" que finalmente le llevaría a su destino final. A los 16 años, Bolívar abandona el Nuevo Mundo y parte el 19 de enero de 1799 a España, donde –por un lado- mientras interactuaba con las más altas clases socio-económicas de la península, se familiariza con las ideas de la Revolución Francesa y -por otro- contrae matrimonio a los 19 con María Teresa Toro Alaiza; con la que regresa a Venezuela y de la que queda viudo a los 20 años; en un infortunio que termina de templar su personalidad acerada, tenaz, de implacable perseverancia e increíble fortaleza. Así fue que en enero de 1803 decide volver a tierras españolas a dar cuenta de lo sucedido a sus suegros. Allí en Cádiz, a los pocos días de su arribo el joven Bolívar hace amistad con algunos intelectuales que integraban la Logia “Lautaro”, con los cuales conversaba sobre las ideas de libertad y la necesidad de luchar contra toda forma de opresión, en su búsqueda de un camino que lo iluminara sacándolo de la penumbra en que lo había sumido una juventud sin los afectos más cercanos. Atraído por esos conceptos revolucionarios, decide ingresar a la Orden, en donde a puertas cerradas discute sobre los principios de "Libertad, Igualdad y Fraternidad", sobre la dignidad del hombre y la posibilidad de convertir en repúblicas independientes a las colonias españolas de América; charlas de las que participaban entre otros José de San Martín, Bernardo O'Higgins, Carlos María de Alvear y Mariano Moreno; a la postre próceres independentistas del continente al igual que Bolívar.
El trabajo en Logia hizo germinar en su mente la idea de acabar con el dominio español en Venezuela, para desde allí sembrar la semilla de la libertad por el resto de Sudamérica; una tarea que requería de otras herramientas dirigidas por la conciencia, tal como la obra de un Compañero Masón. De allí partió hacia el conocimiento intelectual, -del cual todavía carecía- para iniciar y liderar el levantamiento que las colonias le exigían. Así fue que iniciado en la Masonería, viajó a Madrid y luego a Francia, en donde frecuentó los salones más elegantes, trabando amistad con notables de la época, con muchos de los cuales coincidía en su carácter de Masón y el aborrecimiento de las monarquías y demás sistemas despóticos. Recibido su Aumento de Salario en la Logia “San Alejandro de Escocia” de Francia, Bolívar emprende un viaje de observación y estudio por Suiza e Italia, en donde el 15 de agosto de 1805 y acompañado de su maestro Simón Rodríguez, al pie del Monte Sacro de Roma pronunció un trascendente juramento: “¡Juro delante de usted, juro por el Dios de mis padres, juro por ellos, juro por mi honor y juro por mi Patria, que no daré descanso a mi brazo, ni reposo a mi alma, hasta que haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español!”. Allí surgió la decisión definitiva de conducir en América su inmensa obra emancipadora, allí eligió la piedra bruta a desbastar para que la Luz llegue a todo el continente. Tenía 22 años, y con su personalidad ya profesaba un magisterio que aún hoy es ejemplo y enseñanza para todos.
En mayo de 1806, cuando preparaba su retorno a Venezuela, Bolívar es ascendido al Grado de Maestro en la Logia "San Alejandro de Escocia". No fue por ese entonces la única distinción que recibió, ya que la Junta de Gobierno formada a raíz del pronunciamiento del 19 de abril de ese año, lo designó a la comisión encargada de recabar apoyo –tanto en armas como económico- de los gobiernos de Gran Bretaña y los Estados Unidos, para hacer realidad la empresa libertadora. Es en Londres donde fue confirmado en el grado por parte de la Logia Masónica "La Gran Reunión Americana", fundada y dirigida por Francisco de Miranda, a quien muchos consideran el verdadero padre del movimiento independentista hispanoamericano. En tanto que en enero de 1807 llega a Charleston (EEUU), de donde sigue a Filadelfia -sede de la independencia y de la Masonería Americana- buscando la colaboración descrita; en donde los líderes de dicha revolución le prestan importantes auxilios, pero sobre todo –en el intercambio de ideas- le permiten dar con el cincel de su conciencia y el mazo de su voluntad, la última estocada a la piedra bruta que estaba puliendo, terminando así por delinear con su genio su pensamiento político estrechamente ligado a los ideales masónicos: combatir por la libertad, la justicia, la independencia, la unidad y la integración.
Una tarea que reflejó operativamente en los campos de batalla, iniciando un proceso que lo llevó a ser el "libertador” de cinco naciones: Venezuela, Colombia, Ecuador (llamada Provincia de Quito), Perú y el Alto Perú (luego nombrada Bolivia en su honor). El escenario físico de la acción bolivariana fue de más de 5 millones de kmts.2 –el equivalente a 23 países de Europa o al doble de los desplazamientos de Napoleón Bonaparte- en donde participó en 79 batallas y cabalgó 64 mil kmts. en 25 años de lucha y sacrificio; solo capaz de sobrellevar fortalecido por su perseverante idea libertaria.
Pero también dejó su labor de manera especulativa en no menos de 10.000 documentos, entre cartas y proclamas, algunos de una magnitud tal como el Manifiesto de Cartagena –escrito en 1812- en el que invita a redimir a los venezolanos de los padecimientos que sufren y propone una concepción de la independencia como un proyecto continental, la Carta de Jamaica -de 1815- en que expone sus ideas sobre el futuro de la América Hispana; y el Discurso al Congreso de Angostura de 1819, en donde con la mentada frase: “Unidad, Unidad, Unidad, debe ser nuestra divisa”, se refiere a la unidad de los pueblos para obtener su libertad y soberanía, alerta contra la anarquía y pide un orden de legalidad y justicia.
Su vida fue tan proficua como breve. A sus tempranos 47 años –los suficientes como para llenar de prodigios la historia continental–el 17 de diciembre de 1830 parte al Oriente Eterno. En la Quinta de San Pedro Alejandrino (Colombia) solo lo acompañaban su médico –el francés Alejandro Próspero Reverend-, el general venezolano Mariano Montilla y su criada. Murió como muere un iniciado, despojado de los metales –ya que no legó ni casas, ni dinero, ni oro- pero dejando un legado mucho más rico de libertad, igualdad y fraternidad al continente americano. Terminó sus días como buen Masón, midiendo sus acciones con el compás y la escuadra, al punto que desde su lecho –ya avizorando su final- firmó su última carta de entendimiento y fraternidad dirigida al Gral. Justo Briceño, pidiéndole su reconciliación con el Gral. Rafael Urdaneta; ambos dirigentes de la Masonería venezolana. Hecha la gestión, se fue al Oriente Eterno con la misión cumplida.
Lo más trascendente de la vida de Bolívar está en su pensamiento político y en su espíritu de servicio al combate por la libertad y la justicia, por la independencia y la integración. No hay duda de la influencia de la Masonería en su genio. El incentivo al trabajo, la lucha por el advenimiento de la justicia –sobre todo hacia los más desamparados- , el exhortar a sus adeptos a contribuir al mejoramiento de la colectividad y al enaltecimiento de los postulados de libertad, igualdad, fraternidad y solidaridad social, esos principios fundamentales de la Masonería estuvieron y están presentes a lo largo de su devenir. La liberación política, económica y espiritual de los pueblos, el rechazo moral a la discriminación, la eliminación de las barreras religiosas y raciales, la lucha contra la exclusión y explotación del hombre por el hombre y el combate a los privilegios y la intolerancia, están vivas en sus ideas y su accionar; tal como lo especificó el H.•. José Martí cuando dijo: “Bolívar no defendió con tanto fuego el derecho de los hombres a gobernarse a sí mismos, como el derecho de América a ser libre”.
Hoy, cuando el reclamo de justicia, tolerancia y paz en el mundo se hace escuchar cada vez más fuerte, recordamos en la figura de Bolívar un ejemplo insigne de la Masonería y su labor; una tarea que el Libertador llevó a cabo de forma justa y perfecta. Como le espetó el político peruano José Domingo Choquehuanca –en el caserío de Pucará- tras corolar el prócer la fundación de cinco repúblicas: “Esta obra elevará vuestra grandeza a donde ninguno ha llegado. Con los siglos crecerá vuestra gloria, como crece la sombra cuando el sol declina”….y vaya si tuvo razón.

martes, 3 de agosto de 2010

ANDERSON

Note pour les visiteurs non-maçons de ce site:

Les "Constitutions d'Anderson", dont vous trouverez ci-dessous la traduction en français, sont l'un des textes fondamentaux de la Franc-Maçonnerie moderne puisqu'il s'agit des premières constitutions de la première Grande Loge.
Elles doivent cependant être replacées dans leur contexte et ne constituent en aucun cas une loi immuable de la Franc-Maçonnerie, puisqu'elles furent modifiées, en Angleterre même, dès 1738.

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Les Anciennes
Obligations


des


MAÇONS FRANCS
ET ACCEPTES



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TÊTES DE CHAPITRES
savoir:

I - Concernant DIEU et la RELIGION.
II - Du MAGISTRAT CIVIL Suprême et Subordonné.
III - Des LOGES
IV - Des MAITRES, Surveillants, Compagnons et Apprentis
V - De la Direction du MÉTIER pendant le travail.
VI - De la CONDUITE, à savoir:
. 1. Dans la Loge quand elle est constituée.
. 2. Conduite après la fermeture de la Loge et avant le départ des Frères.
. 3. Conduite quand des Frères se rencontrent sans présence Etrangère mais hors d'une Loge constituée.
.4. Conduite en présence d'Étrangers non Maçons.
. 5. Conduite Chez Vous et dans votre Entourage.
. 6. Conduite envers un Frère étranger

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Recueillies par l'Auteur dans leurs Anciennes Archives, sur l'ordre du Grand Maître, l'actuel Duc de Montaigu.

Approuvées par la Grande Loge et imprimées par ordre dans la première Édition du Livre des Constitutions, le 25 mars 1722.


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I. Concernant DIEU et la RELIGION

Un MAÇON est obligé par sa Tenure d'obéir à la Loi morale et s'il comprend bien l'Art, il ne sera jamais un Athée stupide, ni un Libertin irreligieux. Mais, quoique dans les Temps anciens les Maçons fussent astreints dans chaque pays d'appartenir à la Religion de ce Pays ou de cette Nation, quelle qu'elle fût, il est cependant considéré maintenant comme plus expédient de les soumettre seulement à cette Religion que tous les hommes acceptent, laissant à chacun son opinion particulière, et qui consiste à être des Hommes bons et loyaux ou Hommes d'Honneur et de Probité, quelles que soient les Dénominations ou Croyances qui puissent les distinguer; ainsi, la Maçonnerie devient le Centre d'Union et le Moyen de nouer une véritable Amitié parmi des Personnes qui eussent dû demeurer perpétuellement Éloignées.


II Du MAGISTRAT CIVIL SUPRÊME et SUBORDONNÉ

Un Maçon est un paisible Sujet à l'égard des Pouvoirs Civils, en quelque lieu qu'il réside ou travaille, et ne doit jamais être mêlé aux Complots et Conspirations contre la Paix et le Bien-Être de la Nation, ni manquer à ses devoirs envers les Magistrats inférieurs; car la Maçonnerie a toujours pâti de la Guerre, de l'Effusion de Sang et du Désordre; aussi les anciens Rois et Princes ont toujours été fort disposés à encourager les Frères, en raison de leur Caractère Pacifique et de leur Loyauté par lesquelles ils répondaient en fait aux chicanes de leurs Adversaires et défendaient l'Honneur de la Fraternité qui fut toujours florissante dans les Périodes de Paix.

Aussi, si un Frère devenait Rebelle envers l'État, il ne devrait pas être soutenu dans sa Rébellion, quelle que soit la pitié que puisse inspirer son infortune; et s'il n'est convaincu d'aucun autre Crime, bien que la loyale Confrérie ait le devoir et l'obligation de désavouer sa Rébellion, pour ne provoquer aucune Inquiétude ni Suspicion politique de la part du Gouvernement au pouvoir, il ne peut pas être chassé de la Loge et ses relations avec elle demeurent indissolubles.


III Des LOGES

Une LOGE est un lieu où des Maçons s'assemblent pour travailler : d'où le nom de LOGE qui est donné à l'Assemblée ou à la Société de Maçons régulièrement organisée, et l'obligation pour chaque Frère d'appartenir à l'une d'elles et de se soumettre à ses Règlements Particuliers ainsi qu'aux Règlements Généraux. La Loge est soit particulière, soit générale et plus on la fréquente, mieux on la comprend, de même que les Règlements de la Loge générale ou Grande Loge annexés ci- après.

Dans les Temps anciens, aucun Maître ou Compagnon ne pouvait s'en absenter, spécialement lorsqu'il y avait été convoqué, sans encourir une sévère Censure à moins que le Maître ou les Surveillants n'aient constaté qu'il en avait été empêché par une impérieuse nécessité.

Les Personnes admises comme membres d'une Loge doivent être des Hommes bons et loyaux, nés libres, ayant l'Age de la maturité d'esprit et de la Prudence, ni Serfs ni Femmes ni Hommes immoraux ou scandaleux, mais de bonne réputation.


IV Des MAITRES, SURVEILLANTS, COMPAGNONS et APPRENTIS

Toute Promotion parmi les Maîtres Maçons est fondée uniquement sur la Valeur réelle et sur le Mérite personnel; afin que les Seigneurs puissent être bien servis, que les Frères ne soient pas exposés à l'Humiliation et que l'Art Royal ne soit point décrié : pour cela aucun Maître ou Surveillant n'est choisi à l'Ancienneté, mais bien pour son Mérite. Il est impossible de dépeindre ces choses par écrit, chaque Frère doit rester à sa propre place et les étudier selon les méthodes particulières de cette Confrérie. Tout ce que les Candidats peuvent savoir c'est qu'aucun Maître n'a le droit de prendre un Apprenti s'il n'a pas un Travail suffisant à lui fournir et s'il n'est pas un Jeune Homme parfait ne souffrant d'aucune Mutilation ou Tare Physique qui puisse l'empêcher d'apprendre l'Art et de servir le Seigneur de son Maître et de devenir un Frère, puis un Compagnon en temps voulu après avoir durant le Nombre d'Années fixé par la Coutume du Pays; et s'il n'est issu de Parents honnêtes; ceci afin qu'après avoir acquis les qualités requises il puisse parvenir à l'Honneur d'être le Surveillant, puis le Maître de la Loge, le Grand Surveillant et enfin, selon son Mérite, le Grand Maître de toutes les Loges.

Nul Frère ne peut être Surveillant avant d'avoir passé le degré de Compagnon; ni Maître avant d'avoir occupé les fonctions de Surveillant; ni Grand Surveillant avant d'avoir été Maître d'une Loge, ni Grand Maître s'il n'a pas été Compagnon avant son Election. Celui-ci doit être, en outre, de noble naissance ou GENTILHOMME de bonnes Manières ou quelque SAVANT éminent ou quelque ARCHITECTE distingué ou quelque autre HOMME DE L'ART d'une honnête ascendance et jouissant d'une grande Estime personnelle dans l'Opinion des Loges. Et afin de pouvoir s'acquitter le plus utilement, le plus aisément et le plus honorablement de son Office, le Grand Maître détient le pouvoir de choisir son propre Député Grand Maître qui doit être alors ou avoir été précédemment le Maître d'une Loge particulière et qui a le Privilège d'agir comme le ferait le Grand Maître lui-même, son Commettant, sauf quand le dit Commettant est présent ou qu'il manifeste son Autorité par une Lettre.

Ces Administrateurs et Gouverneurs, supérieurs et subalternes de la Loge ancienne, doivent être obéis dans leurs Fonctions respectives par tous les Frères, conformément aux Anciennes Obligations et Règlements, en toute Humilité, Révérence, Amour et Diligence.


V. De la Direction du Métier pendant le Travail

Tous les Maçons travailleront honnêtement pendant les jours ouvrables afin de profiter honorablement des jours de fête; et l'horaire prescrit par la Loi du Pays ou fixé par la coutume sera respecté.

Le Compagnon Maçon le plus expert sera choisi ou délégué en qualité de Maître ou Surintendant des Travaux du Seigneur; ceux qui travaillent sous ses ordre l'appelleront Maître. Les Ouvriers doivent éviter tout Langage déplacé, et ne point se donner entre eux de sobriquets désobligeants, mais s'appeler Frère ou Compagnon; et se conduire avec courtoisie à l'intérieur de la Loge.

Le Maître, confiant en son Habileté, entreprendra les Travaux du Seigneur aussi raisonnablement que possible et tirera parti des matériaux comme s'ils étaient à lui, ne donnant à aucun Frère ou Apprenti plus que le salaire qu'il mérite vraiment.

Le Maître et les Maçons recevant chacun leur juste Salaire seront fidèles au Seigneur et achèveront leur Travail consciencieusement, qu'il soit à la Tâche ou à la Journée; et ils n'effectueront pas à la Tâche l'Ouvrage qu'on a l'habitude de faire à Temps.

Nul ne se montrera Envieux de la Prospérité d'un Frère ni ne le supplantera, ni ne l'écartera de son Travail s'il est capable de le mener à bien; car personne ne peut achever le Travail d'autrui, à l'avantage du Seigneur, sans être parfaitement au courant des Projets et Conceptions de celui qui l'a commencé.

Quand un Compagnon Maçon est désigné comme Surveillant des Travaux sous la conduite du Maître, il sera équitable tant à l'égard du Maître que des Compagnons, surveillera avec soin le Travail en l'absence du Maître dans l'intérêt du Seigneur; et ses Frères lui obéiront.

Tous les Maçons employés recevront leur salaire uniment, sans Murmure ni Révolte, et ne quitteront pas le Maître avant l'achèvement du Travail.

On instruira un Frère plus jeune dans le travail pour que les Matériaux ne soient point gâchés par manque d'Expérience et pour accroître et consolider l'Amour Fraternel.

On n'utilisera dans le travail que les Outils approuvés par la Grande Loge.

Aucun Manoeuvre ne sera employé aux Travaux propres à la Maçonnerie; et les Francs-Maçons ne travailleront pas avec ceux qui ne sont pas francs, sauf nécessité impérieuse; et ils n'instruiront ni les Manoeuvres ni les Maçons non acceptés, comme ils instruiraient un Frère ou un Compagnon.


VI. De la CONDUITE, savoir:
I. Dans la LOGE quand elle est CONSTITUÉE.

Vous ne devez pas tenir de Réunions privées, ni de Conversations à part sans Autorisation du Maître, ni parler de choses inopportunes ou inconvenantes; ni interrompre le Maître, ou les Surveillants ni aucun Frère parlant au Maître: ne vous conduisez pas non plus de manière ridicule ou bouffonne quand la Loge traite de choses sérieuses et solennelles; et sous aucun prétexte n'usez d'un Langage malséant; mais manifestez à votre Maître, à vos Surveillants et à vos Compagnons la Déférence qui leur est due et entourez-les de respect.

Si quelque Plainte est déposée, le Frère reconnu s'inclinera devant le Jugement et la Décision de la Loge, qui est le seul Juge compétent pour tous ces Différents (sous réserve d'Appel devant la Grande Loge), et c'est à elle qu'il doit être déféré, à moins que le Travail d'un Seigneur ne risque d'en souffrir, dans lequel cas il serait possible de recourir à une Procédure particulière; mais les affaires Maçonniques ne doivent jamais être portées en Justice, à moins d'absolue Nécessité dûment constatée par la Loge.


2. CONDUITE après fermeture de la LOGE et avant le départ des FRÈRES.

Vous pouvez jouir d'innocents plaisirs, vous traitant réciproquement suivant vos Moyens, mais en évitant tout Excès et en n'incitant pas un Frère à manger ou à boire plus qu'il n'en a envie, en ne le retenant pas lorsque ses Affaires l'appellent, en ne disant et en ne faisant rien d'offensant ou qui puisse interdire une Conversation aisée et libre; car cela détruirait notre Harmonie, et ruinerait nos louables Desseins. C'est pourquoi aucune Brouille ni Querelle privée ne doit passer le Seuil de la Loge, et moins encore quelque Querelle à propos de la Religion, des Nations ou de la Politique car comme Maçons nous sommes seulement de la Religion Catholique mentionnée ci-dessus; nous sommes aussi de toutes Nations, Idiomes, Races et Langages et nous sommes résolument contre toute POLITIQUE comme n'ayant jamais contribué et ne pouvant jamais contribuer au Bien-Etre de la Loge. Cette Obligation a toujours été strictement prescrite et respectée; surtout depuis la Réforme en Grande-Bretagne, ou la Séparation et la Sécession de ces Nations de la Communion de Rome.


3. CONDUITE quand les FRÈRES se rencontrent sans présence étrangère
mais hors d'une LOGE CONSTITUÉE.

Vous devez vous saluer réciproquement de manière courtoise, comme on vous l'enseignera, vous appelant mutuellement Frère, échangeant librement les Instructions que vous jugerez utiles, sans être vus ni entendus, sans prendre le pas l'un sur l'autre, ni manquer aux marque de Respect qui seraient dues à un Frère, s'il n'était pas Maçon: car quoique les Maçons en tant que Frères soient tous sur un pied d'Egalité, la Maçonnerie ne prive pas un Homme des Honneurs auxquels il avait droit auparavant; bien au contraire, elle ajoute à ces Honneurs, spécialement lorsqu'il a bien mérité de la Fraternité qui se plaît à honorer ceux qui le méritent et à proscrire les mauvaises manières.


4. CONDUITE en Présence d'ÉTRANGERS non MAÇONS.

Vous serez circonspects dans vos Propos et dans votre Comportement, pour que l'Étranger le plus perspicace ne puisse découvrir ni deviner ce qu'il ne doit pas connaître, et vous aurez parfois à détourner la Conversation et à la conduire prudemment pour l'Honneur de la vénérable Fraternité.


5. CONDUITE Chez Vous et dans votre Entourage.

Vous devez agir comme il convient à un homme sage et de bonnes moeurs; en particulier n'entretenez pas votre Famille, vos Amis et Voisins des Affaires de la Loge, etc., mais soyez particulièrement soucieux de votre propre Honneur, et de celui de l'ancienne Fraternité, ceci pour des Raisons qui n'ont pas à être énoncées ici. Ménagez aussi votre Santé en ne restant pas trop tard ensemble ou trop longtemps dehors, après les Heures de réunion de la Loge; et en évitant les excès de chair ou de boisson, afin que vos Familles ne souffrent ni désaffection ni dommage, et que vous-même ne perdiez pas votre capacité de travail.


6. CONDUITE envers un FRÈRE étranger.

Vous devez l'éprouver consciencieusement de la Manière que la Prudence vous inspirera, afin de ne pas vous en laisser imposer par un Imposteur ignorant, que vous devez repousser avec Mépris et Dérision, en vous gardant de lui dévoiler la Moindre Connaissance.

Mais si vous le reconnaissez comme un Frère authentique et sincère, vous devez lui prodiguer le respect qu'il mérite; et s'il est dans le besoin, vous devez le secourir si vous le pouvez, ou lui indiquer comment il peut être secouru: vous devez l'employer pendant quelques Jours ou le recommander pour qu'on l'emploie.

Vous n'êtes pas obligé de faire plus que vos moyens ne vous le permettent mais seulement dans des circonstances identiques, de donner la préférence à un Frère pauvre, qui est un Homme bon et honnête, avant toute autre Personne dans le besoin.

Enfin, toutes ces OBLIGATIONS doivent être observées par vous, de même que celles qui vous seront communiquées d'autre manière; cultivez l'Amour Fraternel, Fondement et clé de voûte, Ciment et Gloire de cette ancienne Fraternité, repoussez toute Dispute et Querelle, toute Calomnie et Médisance, ne permettez pas qu'un Frère honnête soit calomnié, mais défendez sa Réputation, et fournissez-lui tous les Services que vous pourrez, pour autant que cela soit compatible avec votre Honneur et votre Sûreté, et pas au-delà. Et si l'un d'eux vous fait Tort, vous devez recourir à votre propre Loge ou à la sienne, ensuite vous pouvez en appeler à la GRANDE LOGE en Assemblée Trimestrielle, et ensuite à la GRANDE LOGE annuelle, selon l'ancienne et louable Coutume de nos Ancêtres dans chaque Nation; n'ayez jamais recours à un procès en Justice sinon quand l'Affaire ne peut pas être tranchée autrement, et écoutez patiemment les Conseils du Maître et des Compagnons lorsqu'ils veulent vous éviter de comparaître en Justice avec des Profanes ou vous inciter à mettre un terme rapide à toutes Procédures, ceci afin que vous puissiez vous occuper des Affaires de la MAÇONNERIE avec plus d'Alacrité et de Succès; mais en ce qui concerne les Frères ou Compagnons en Procès, le Maître et les Frères doivent offrir bénévolement leur Médiation, à laquelle les Frères en opposition doivent se soumettre avec gratitude; et si cet Arbitrage s'avère impraticable, ils doivent alors poursuivre leur Procès ou Procédure Légale, sans Aigreur ni Rancune (contrairement à l'ordinaire) en ne disant et en ne faisant rien qui puisse altérer l'Amour fraternel, et les bonnes Relations doivent être renouées et poursuivies; afin que tous puissent constater l'Influence bienfaisante de la MAÇONNERIE, ainsi que tous les vrais Maçons l'ont fait depuis le commencement du Monde et le feront jusqu'à la fin des Temps.

AMEN. AINSI SOIT-IL.
DOCUMENTO RECUPERADO POR TATA 

jueves, 24 de junio de 2010

LA UNIVERSALIDAD DE LA MASONERIA




ING. WITTINGTON COX LEARCHE

Ciudadano norteamericano, aunque el se decía “Ciudadano del Mundo”, Masón de alma, Escritor, Conferencista Internacional y tenaz sostenedor de los principios de FRATERNIDAD, IGUALDAD y LIBERTAD.  Wittington Cox Learche quien desapareció físicamente en Buenos Aires el 28 de Julio de 1976, fue un hombre identificado con altos ideales espirituales. Consagró sus energías y esfuerzos a su máximo ideal: LA UNIVERSALIDAD DE LA MASONERÍA. Su amplitud de criterio, sus pensamientos de Amor, Unidad y Paz están expresados en sus dos importantes libros sobre Masonería: LA GRAN BÚSQUEDA Y LA REGULARIDAD MASÓNICA EN UNA NUEVA LUZ (“Los Landmarks”).

Sostenía que: “La Unidad es el principio y fin de todo. Todo progreso tiende hacia la unidad. Cualquier persona o institución que trabaje para ese fin, lo hace a favor de la corriente evolutiva”.

Este trabajo que es la síntesis de una conferencia dada en varios países del Continente Americano representa su profundo sentir y su gran preocupación. En su memoria, y como humilde aporte a la gigantesca tarea en la cual estaba empeñado mi querido esposo, realizó esta impresión.

Es mi mayor deseo que cada lector de este trabajo MEDITE mucho sobre la imperiosa necesidad de una Masonería Universal, y si se siente identificado con él. ACTÚE de inmediato, realizando cuanto esté a su alcance para que la UNIVERSALIDAD DE LA MASONERÍA deje de ser un sueño inalcanzable y se convierta en una auténtica REALIDAD.

Esta conferencia se distribuye gratuitamente. Como su impresión es limitada, ruego no la destruyan sino que la hagan circular entre los Hermanos de Logias. Muchas gracias. Que el G.A.D.U. ilumine las mentes y los corazones de TODOS LOS MASONES para el bien general de la Orden y la Humanidad.








 LA UNIVERSALIDAD DE LA MASONERÍA


Hablamos mucho de Masonería Universal, pero debo comenzar preguntando, ¿qué entendemos por Masonería Universal?

La Masonería tiene una línea clara y recta de conducta, aunque no lo parece a juzgar por lo que vemos. Sus pasos rectos conducen a la Universalidad, o a la Unidad, o a lo que algunos llaman “humanismo” (lo que concierne a la humanidad toda), aunque la Masonería va más allá de esto. Pero ella se ha apartado en general, repito, en general, de esta línea invariable, y con ello, de su objetivo y razón de ser. ¿Debido a qué? Debido a que ella ha perdido su visión.  Muchos de sus integrantes padecen de una miopía que, lamentablemente,, no les permite ver más allá de lo inmediato, lo parcial, lo que para ellos es lo concreto, lo práctico y de valor.  Pero ¿es esto lo práctico y de valor para los fines específicos de la Masonería?

Esta falta de visión, (que caracteriza los tiempos en que vivimos) ha originado un gravísimo problema en la Orden, el cual está atentando contra su carácter y su propia existencia. Es un problema que preocupa profundamente a masones cabales.  Los que no están conscientes de esa verdadera grandeza de la Masonería que está en peligro de desaparecer (como ha sucedido en otras épocas de nuestra larga historia) no pueden comprender la realidad de esta amenaza.  Es por eso que hemos convocado aquí únicamente a Maestros masones con el fin de deliberar sobre el problema y tratar de encontrarle alguna solución.  Para ello trataremos de intercambiar ideas con la mano sobre el corazón en señal de fidelidad a la Orden y a la verdadera Masonería.  Vamos a referirnos a la UNIVERSALIDAD DE LA MASONERÍA, respecto a la Orden en general y no a ningún Oriente en particular.

La Masonería es Universal o no es Masonería.  Debemos aceptar esto como premisa.  Hay una sola Masonería, es UNA e indivisible.  Como el Universo, ella se halla dividida, pero sólo en lo externo.  Es la Institución de principios más inclusivos y Universales que existe.  No obstante, tenemos que reconocer que se encuentra dividida y separada en sectores excluyentes, cuando no antagónicos. ¿A qué se debe esta tendencia a poner lo particular por encima de lo Universal, en vez de lo contrario?

No podemos dejar de reconocer que existe dentro de nuestra Orden una especie de fanatismo sectario y exclusivista, completamente incongruente con su tradicional amplitud. Reconocemos que la Tolerancia y la Comprensión son características indispensables al correcto funcionamiento de su organismo.  Sin embargo, se practica en ella la arbitrariedad.  Se juzga y se excomulga a masones, y a Logias Masónicas, por razones de forma.

Vivimos, indudablemente, en un mundo de formas y dualidades, dentro de un ámbito de opuestos.  Pero, cuando entramos a la Masonería, estamos supuestos a despertar a un nuevo estado de conciencia, con un concepto distinto de la vida basado en el sentido de unidad en lugar del de separación que caracteriza el mundo profano de donde venimos.
Cuando entramos al Templo, pasamos forzosamente en medio de esas dualidades, representadas por las dos columnas opuestas, base de un triángulo fundamental en la Masonería.  Las vamos dejando atrás gradualmente, trascendiéndolas, según progresamos efectivamente y nos acercamos al punto de UNIDAD del ápice del triángulo, representado por el Oriente de la Logia.  Este acto simbólico, tan magníficamente simple y significativo, nos indica claramente, el Objetivo de todos los trabajos en la Masonería: LA UNIDAD Y LA ARMONÍA EN MEDIO DE TENDENCIAS OPUESTAS.

Sin embargo, ¿no nos olvidamos, frecuentemente, que estamos en una Institución en la cual deben armonizar perfectamente todos los credos y tendencias? ¿Por qué no tiene la Masonería actual esa amplitud y esa inclusividad Universal que debería tener?  ¿Tenemos, acaso, un concepto lo suficientemente claro y definido de sus principios para no llevarla por caminos ambiguos que conducen a desvíos separatistas?

¿Quién puede negar que la Masonería es un organismo singular creado a imagen y semejanza del Universo y sus Leyes Sagradas, en donde la Regularización de funcionamiento es una de sus notas más características?  Sin embargo, no podemos negar que hay en ella muchas irregularidades en la actualidad.  ¿Tiene la misma, acaso, algún concepto regulador (universalmente reconocido) sobre la Regularidad en el funcionamiento de su organismo para evitar estas irregularidades?

El caos, la desarmonía y la desunión reinantes entre distintas partes del Organismo Masónico Mundial prueban que, si existe ese concepto, muy pocas Grandes Logias tienen conocimiento de él y lo poner en práctica en sus distintas jurisdicciones.  Parece increíble, pero ese concepto UNIVERSAL existe efectivamente, y ha existido siempre, precisamente por ser Universal.  A este concepto debemos volver continuamente al considerar el tema de la Masonería Universal y, por tanto, ÚNICA.  Si hay varias Masonerías, incompatibles entre sí ¿cómo se explica su Universalidad?

Hace falta tener, indudablemente, una mente amplia para comprender las medidas y los conceptos Universales.  Estos no concuerdan, generalmente, con el criterio convencional, que se caracteriza por su parcialidad.  No es de extrañarse que haya piedras, muy atractivas, de las construcciones profanas que no encajen en la estructura del Templo Masónico, cuyas medidas como es sabido, son las del Universo.  No obstante, esas piedras han sido introducidas en él, causando divisiones en el organismo de la Masonería con sus motivaciones puramente profanas, propias del Occidente de donde estamos supuestos a haber surgido.  Estas divisiones materiales pululan en las sombras del Occidente, en donde se hallan las dos columnas opuestas, no en el Oriente de Luz que es uno solo y en donde desaparecen esas divisiones.  Evidentemente no se ha comprendido en nuestra Orden lo que significa pasar en medio de las dos columnas opuestas.

La desunión es síntoma de desintegración.  No hay que escarbar mucho para encontrar sus causas.  Estas provienen, principalmente, del desconocimiento consciente o inconsciente de ciertos Principios o Leyes Universales que rigen, o deben regir el funcionamiento de la Masonería.  Y este desconocimiento surge del aniquilamiento del espíritu Universal de nuestra Orden desde su interior, por obra de tres elementos nefastos que trabajan en la sombra.

La Masonería los señala, a través de una alegoría por demás conocida. Estos tres factores son: 1) la oscuridad o ceguera mental que conocemos como IGNORANCIA, y que lleva a uno a ver las cosas en forma parcial, desfigurada y superficial; 2) la ceguera emocional que conocemos  como FANATISMO, y que lleva a uno a tener ideas fijas, a creerse dueño de alguna verdad exclusiva y autoridad incuestionable sobre la misma; 3) y la ceguera o el deslumbramiento personalista y evolutivo que conocemos como AMBICIÓN al poder, y que lleva a uno a querer imponer su posición sobre la de otros y, por tanto, a separarse de ellos.  Los tres, como se ve, son enemigos declarados de la UNIDAD de vida que caracteriza a la Masonería.

Los que propiciamos separaciones en la Orden, actuamos como delincuentes que procuran escapar de la Ley.  Nos precipitamos impetuosamente contra las Leyes Masónicas y las cosas del espíritu sin pensar en las consecuencias que tienen para la auténtica Masonería.  La punta de la espada presionando sobre el corazón es, evidentemente, un mero símbolo sin importancia para muchos de nosotros.

Pecamos, muchas veces, por IGNORANCIA de lo que es la verdadera Masonería y cuáles son sus Leyes Sagradas.  Pero es bien sabido que la ignorancia de la ley no justifica su infracción ni en el Universo ni en la Masonería, que es una réplica fiel del mismo.  No es posible eludir esta responsabilidad.  ¿Cuáles son estas Leyes naturales y verdaderamente Universales e indiscutibles de la Masonería?  Para responder a este interrogante, es necesario tener en cuenta que no se justifica un círculo sin un CENTRO.  Los quebrantos de la Ley de UNIDAD, por actuar en la periferia, ¿no se deberán a que estamos descentrados?  ¿No se podrá, acaso, encontrar ese CENTRO en la UNIDAD de la Masonería?

Existen actitudes separatistas y excluyentes entre determinadas Potencias Masónicas que sólo tienen explicación en la tendencia humana a eludir la realidad.  Y, como se dice, “no hay peor ciego que el que no quiere ver”.

Es sabido que “una casa dividida contra sí misma no puede subsistir por mucho tiempo”.  Se viene abajo.  ¿No estamos tratando de cerrarle los ojos a esta realidad evidente, como hace el que tiene un cáncer que está carcomiendo su organismo y prefiere no pensar en ello, o como dicen que hace el avestruz al esconder su cabeza en la arena para no ver el peligro que lo amenaza?

Ocupados de nuestros caminos particulares, olvidamos muchas veces, el objetivo único de la Masonería y preferimos nuestros propios principios separatistas al Principio de UNIDAD que rige el Universo, y que se halla reflejado en la Masonería.  Nos consideramos obligados a disposiciones antimasónicas que atentan contra la Universalidad de la Orden, por falta de definición sobre las mismas.  Olvidamos que la auténtica Masonería es UNIVERSAL, no por haber sido decretado que así sea, sino porque está basada sobre verdades Universales.  ¿En qué puede estar basada una Logia separatista?

La independencia personal de las Grandes Potencias, con total autonomía de cada una, es una anomalía tan grande en la Masonería como lo es en el Universo y en todo organismo viviente, por cuanto está basada en la división y la separación.  Todo lo que es UNIVERSAL tiene que estar, forzosamente, INTERRELACIONADO.  Sabemos, por experiencia, que cuando falta esta interdependencia en nuestro organismo físico, sobreviene un desenlace fatal.  Y la Masonería está fundada en este funcionamiento orgánico.  ¡Cuántas Grandes Logias no se están excluyendo a sí mismas de la UNIVERSALIDAD de la Orden con su actitud separatista!  Téngase presente que la Masonería es UNIVERSAL o no es Masonería.

Si nuestra Logia no admite a seres humanos por su sexo, por su raza o por materia de jurisdicción, o excluye a personas que reunen todas las cualidades básicas de un buen masón, debido a que sustentan determinadas creencias (que en nada contradicen los Principios Universales de la Masonería) sepamos que la misma no es una verdadera Logia Masónica.  Ella atenta contra esa característica de la Orden que permite unir en una sola cadena a todos los hombres por encima de jurisdicciones, sexos, razas y creencias.

Existe una interpretación errónea del concepto de la libertad en la Masonería, que nos ha llevado a propiciar una cantidad de actitudes antimasónicas, y a tomarnos libertades con la Masonería.  En nombre de la libertad creemos tener el derecho de manejarnos en ella con Leyes y Principios que, a juicio de cada uno, consideremos conveniente.  Nos olvidamos, en tales casos, que nuestra Orden no se rige por Principios y por Leyes creados por los hombres –aunque hayan sido formulados por ellos- sino que los mismos son tan inexorables e invariables como los que rigen el Universo, porque están basados en los mismos.  Nadie puede cambiar una Ley Universal.  Un Newton no puede cambiar las leyes formuladas por él.

Este pretendido derecho de interpretar libremente, y sin una base Universal, cuáles son los verdaderos Principios Masónicos, ha llevado a nuestra Orden a su fragmentación y profanización actual.  La ausencia de una formulación de Leyes Masónicas, verdaderamente Universales, ha dado pie a quienes les convienen las interpretaciones erróneas sobre lo que ES la verdadera Masonería.  Estas interpretaciones equívocas, como es de esperarse, dan lugar a arbitrariedades e irregularidades dentro de la Orden.  Esto no es nada saludable para la misma.

Para que la Masonería pueda desalentar a los ambiciosos que crean escisiones en la Orden, y fomentan su desintegración en provecho propio, es imperiosa la formulación de Leyes Masónicas que unan la Masonería en forma tan indivisible como unen al Universo sus leyes naturales.  ¿Es esto posible?  Estas leyes Masónicas Universales existen efectivamente, y todo masón debe conocerlas y reconocerlas.

Se ha vuelto imperativo encontrar una base incuestionable para determinar QUÉ es una arbitrariedad Masónica y QUÉ no lo es, si queremos eliminar las divisiones existentes en la Orden.  Por desconocer actualmente esa base, se condena, injustamente, de Irregulares a masones que no observan ciertos llamados “Landmarks” que tienen un fundamento netamente antimasónico.  ¿Qué podemos y debemos hacer para salir de estas ambigüedades que, como una niebla sutil y engañosa, envuelve a la Masonería?  Debemos REDESCUBRIRLA y pronto.  ¿Cómo hacerlo?  Como primer paso, reconocer nuestras fallas.

Como en el caso de Hiram, la Búsqueda de la Masonería Universal, verdadera, inmortal e indivisible será infructuosa mientras se la realice por caminos separados.  Sólo cuando nos unamos todos, sin excepción, guiados por el espíritu supremo en ella, se podrá lograr el objetivo de nuestra Búsqueda.

No podemos permitir que el levantar columnas signifique levantar antagonismos.  Una logia se realiza a sí misma en la medida que reina en ella la UNIDAD y la ARMONÍA en medio de tendencias opuestas.  Si no consigue armonizar sus antagonismos, podrá vivir como forma profana, pero no como Logia Masónica.  Muchas Logias se han desintegrado por este motivo, como un cuerpo sin vida.  Lo mismo reza para la Orden en general.  El verdadero masón piensa en términos humanos, no individuales y separatistas.

El deseo de unificar la Orden es sentido, profundamente, por muchos hermanos de distintas Obediencias, los cuales aman la Masonería.  Pero ¿qué pueden ellos hacer para lograrlo?  Trasciende, aparentemente, sus posibilidades individuales.  Sólo aparentemente.  Urge la puesta en marcha de un Movimiento de Regeneración y Progreso de nuestra Institución.  Hemos introducido en la Orden muchos de nuestros defectos personales, los cuales deben ser eliminados.  Debemos librarnos de las condiciones mencionadas que nos limitan y separan.

Debemos encontrar la base para un Reconocimiento Universal entre Organizaciones Masónicas de todas las Jurisdicciones.  La Unidad de todo el Pueblo Masónico, se verá dificultada mientras no exista un Reconocimiento Universal de todos los Ritos y Obediencias entre sí, que sean verdaderas expresiones de la auténtica Masonería Universal, acompañado por un esfuerzo común de las Grandes Logias por unificar el significado de los mismos.

La definición de “Irregularidad Masónica” no puede seguir siendo distinta en distintos Orientes.  Algo anda evidentemente mal en nuestro sentido y nuestra interpretación de lo que ES la Masonería Universal para que esto suceda.  El Cuerpo Masónico no puede funcionar correctamente con esas inconsistencias.

Sí, para ser consistentes, nos vemos obligados a considerar una Masonería Universal, basada en la constitución del Universo, con Leyes y Principios Universales, ¿cómo podemos seguir arrastrándonos por el camino de tradicionalismos arbitrarios, contrarios a esta Universalidad?

A la Masonería, como a toda creencia actual, le ha llegado la hora de arrojar el látigo de la autoridad impuesta.  Los tiempos demandan que se substituya este látigo arbitrario por la luz sin sombras de una verdad Universal, que se imponga por la autoridad NATURAL que lleva en sí misma.  Es tal la naturaleza Universal de la Masonería, que ella no necesita ser impuesta como creencia.  Como todo lo realmente Universal, se impone por sí sola como una evidencia de realidades existentes.

La victoria de la Masonería sobre sus divisiones artificiales está a la vista.  Sólo le falta librarse de esos prejuicios, reglas, leyes e interpretaciones arbitrarias que la dividen, al punto de impedir la Unidad interior en sus Logias y la Orden en general.

Es necesario poner las cosas en su lugar en la Masonería.  Su divisa es ORDO AB CHAO (o sea, el orden del caos, o la Armonía a través del conflicto).  Debemos buscar el orden y la armonía interior en la Masonería para surgir del caos del mundo profano que se ha introducido en ella.  Téngase en cuenta que la UNIDAD es el principio del orden y la armonía.

Es necesario retomar ese camino de Unidad que es propio de la Masonería tras un Reconocimiento pleno de los errores incurridos.  Los pasos en escuadra indican que, para seguir por un camino recto, en necesario corregir y rectificar a cada paso el curso que se lleva, y no persistir obstinadamente en el curso desviado, por mucho que sea el tiempo que se haya seguido.  El ángulo recto que forma la escuadra indica, así mismo, que para lograrlo es necesario desviarse radicalmente del curso equivocado y tomar, en vez, el camino recto hacia el objetivo de UNIDAD de la Masonería, el cual suele describirse como “el filo de la navaja”.

De acuerdo con los ideales y objetivos de la Masonería, ella debe guiarse por lo interior más que por lo exterior y aparente de las cosas.  Necesitamos concentrarnos en lo que, en muchas Logias, hemos perdido de vista, lo interno y subjetivo de la Masonería: el punto dentro del círculo.  No es posible, naturalmente, centrarse en lo externo o la periferia.  Esto es axiomático.

Tenemos que cumplir con ese primer deber exigido para realizar correctamente los trabajos masónicos: ver que nuestro Templo Universal esté a cubierto de las perturbaciones externas y los intereses espúreos de la Orden.  Esto no es, en manera alguna, un mero acto simbólico.

Así como no seríamos capaces de introducir a un profano en nuestro Taller, haciendo creer, en el mismo, que es masón, debemos cuidarnos de no introducir en la Masonería, subrepticiamente, esas actitudes profanas contrarias a sus Principios de Unidad y Armonía entre todos.

Lo correcto y natural es que la Masonería, de acuerdo con su creación Universal característica, trabaje desde lo interior hacia lo exterior, como funciona el Universo mismo.  El considerar que todo actúa desde lo exterior hacia lo interior, dándole principal importancia a lo físico y externo, es invertir los valores y tergiversar la realidad de las cosas, tanto dentro como fuera de la Masonería.

Debemos poner especial cuidado de no introducir modificaciones en la Masonería que contrarien su Propósito fundamental, que es subjetivo.  Esto ha sucedido con demasiada frecuencia.  Debemos identificarnos con el Templo de la Masonería Universal y su Plan, o diseño característico, en vez de tratar de cambiarlo a nuestro parecer, ignorando su propósito subjetivo.  La Masonería no obedece a una concepción caprichosa.  Fue creada, como sabemos, a imagen y semejanza de la constitución del Universo y sus Leyes, con Límites inalterables de los cuales no es posible apartarse.

Hay masones que se resisten a encajar en esa obra Masónica, y se dedican a otro tipo de construcción dentro de la Orden, más acorde con su manera profana de pensar y ver las cosas, convencidos de que SU creación particular es mejor que la que establece la Masonería Universal, vale decir, la de la constitución del Universo y su funcionamiento.  Muchos los siguen alucinados, llevando a la Masonería por senderos equivocados.

¿Qué podemos tomar, como guía incuestionable en nuestra obra, para no equivocar el camino?  Para que una obra sea verdaderamente Masónica, debe ser una expresión de la obra que realiza el G.A.D.U.  A TRAVÉS de SU Universo.  Ni más ni menos… Debe reflejar BELLEZA, FUERZA y SABIDURÍA: La Belleza de la Unidad y la Armonía de todas las partes entre sí, la Fuerza de la Unidad de todas las partes, y la Sabiduría que lo compendia todo y es el producto del sentido más perfecto de Unidad con Todo.  Es evidente que nuestra Orden no refleja, en su actuación, esas tres características inherentes a su naturaleza, a pesar de que caracterizan los tres pilares que sostienen toda Logia.

Para encontrar la UNIDAD fundamental de la Orden, es necesario buscarla en la esencia interna de su Universalidad, poniendo lo Universal siempre por encima de lo particular.  Las diferencias que nos dividen y separan no son de fondo.  Están en lo superficial y externo de las cosas.

Debemos tratar de establecer la superioridad de los valores morales sobre los materiales, como lo es la causa sobre el efecto.  El destino de la Masonería depende de los valores que determinan nuestras decisiones en la misma.  Estos valores, por tanto, deben ser cada más más elevados.  Debemos eliminar, al mismo tiempo, la disociación impuesta generalmente, entre lo material y lo espiritual de la Orden.  Como lo indica, gráficamente, el compás y la escuadra sobrepuestos, hay una Realidad superior y una inferior que deben unirse y armonizar en vez de luchar y antagonizar.  Pero no lograremos nunca esta armonía descendiendo a lo material o inferior.  La Masonería posee el secreto para transmutar nuestra naturaleza inferior en oro puro.  Por medio de esta transmutación, podemos trascender y superar las limitaciones personales y los impulsos bajos que impiden la libre expresión del espíritu Universal que debe reinar en nuestra Orden.  Debemos tener en cuenta siempre que todo lo que nace de un interés personal y exclusivo viene de abajo, y todo lo que surge de un interés grupal e inclusivo viene de arriba.  Tengamos en cuenta, asimismo, que toda UNIDAD está a un nivel más elevado que el de la división.

Puede que, pase a todo lo dicho, no reconozcamos todavía que nuestra Institución esté enterrada y casi desprovista de espíritu y vida Masónica y la dejemos permanecer en su proceso degenerativo; o puede que, tras reconocer las señales expuestas, nos instituyamos en los Elegidos para salvarla de la muerte en vida como a nuestro Maestro.

Como lo enseña el Ceremonial Masónico, podemos levantarnos a nosotros mismos, como Maestros masones, y surgir de la muerte aparente a la vida sin fronteras únicamente con los cinco puntos de toque, casi milagrosos, con los cuales fue levantado nuestro Maestro; a saber: 1) la Unidad de todos, que representa la garra de la mano que no se suelta; 2) la Voluntad de progresar, que representa el pie derecho; 3) la Devoción y la consagración, que representa la rodilla; 4) el Amor que todo lo vence, representado por la proximidad de los corazones en los pechos; y 5) la Acción sostenida para el bien, que representa la mano sobre el hombro.  Esta virtual Resurrección significa, asimismo, un surgimiento de las luchas y conflictos en nuestra Orden.

Hay una Realidad Única de la cual se derivan todas las verdades (representada por nuestro Único Oriente Simbólico, y por el punto dentro del círculo), es la que une a todos los masones, y que debemos tratar de encontrar.  La Realidad Masónica se encuentra, pues, en su punto central y único, no en su periferia.

Ese punto central de la Masonería es el Principio de Todo, el Corazón de Todo, la UNIDAD.  Al buscar la Unidad Masónica, nos acercamos al Principio Creador, a la Causa Primera.  De ella hemos tratado de escapar muchas veces en nuestros Orientes, con las consecuencias divisionistas por demás conocidas.  ¿Qué implicancia tiene para la Masonería este Centro Único?

El Amor Fraterno es la fuerza de gravedad que mantiene unido al Pueblo Masónico.  Todo masón debe gravitar hacia un centro único, como gravita todo hacia el centro de la Tierra.  Para ello es necesario trascender el círculo ilusorio y separado del personalismo, armarse de esa comprensión amplia del compás y poner en práctica la tolerancia que nace de esa comprensión.  Es evidente que ningún Gran Maestro, como representante de la Orden, puede ser una persona cerrada y excluyente.  La nota clave de su actuación debe ser la UNIDAD y la ARMONÍA de la Orden.  Esto requiere una actitud despojada de egoísmo, de ambición personal, de personalismos estrechos.

En la Masonería, a diferencia de otros Organismos, no se puede trabajar correctamente sin una Visión del conjunto y la percepción de su UNIDAD esencial.  Nuestra Visión debe ser lo suficientemente amplia para trascender los límites estrechos del “Yo soy”, y pensar en términos del Yo mayor.  Para desempeñar el papel de Gran Logia, es necesario elevar la Visión, forzosamente, del plano individual o inferior.  Nuestra obra es UNIVERSAL y no particular.  Todas las Grandes Logias con sus Logias Federadas, deben ser lo suficientemente grandes para sacrificar un poco de lo personal en bien de lo Universal de la Orden, que es lo que importa.  Todo Gran Maestro debe estar a la altura de la GRAN UNIDAD MASÓNICA que representa desde au alta investidura en la Orden.

La Orden debe cesar de establecerse sobre Leyes y Principios que dividen y separan.  La cadena Universal que une a los masones está constituida por aquellos Principios que los comprende a todos.  Los “Landmarks”, o Límites Masónicos existentes (que constituyen sus Leyes o Principios) están supuestos a ofrecer esta base.  Para ello es indispensable que estén fundado, a su vez, sobre una Realidad Universal.  De lo contrario no pueden, de manera alguna, tener un Reconocimiento Universal.  Es obvio que, mientras no tengan esta base, producirán cismas y divisiones en el Organismo Masónico en vez de Unidad.  Estos Principios deben ser, por tanto, subjetivos como en el Universo, no materiales.  Como todo lo espiritual, deben tener cualidades eternas e inmutables.

Si la Masonería se basa en actuaciones materiales, es evidente que no puede tener un fundamento inmutable.  La admisión o no admisión de personas o la Institución por motivos de sexo o de raza, es un ejemplo típico de fundamentos materiales.

Si bien sería ideal que la Masonería contara con un conjunto de Leyes o Principios inmutables y universalmente reconocibles por su evidencia, alguien preguntará: ¿Es esto posible en el mundo relativo en que vivimos?  Al formular esta pregunta se está pensando, indudablemente, en términos materiales.

Quince Límites, entresacados de los ya conocidos, los cuales poseen características de evidente Universalidad e Inalterabilidad, basados, asimismo, en la constitución del Universo y del ser, fueron señalados, y sus características ampliamente explicadas y fundamentadas en la obra titulada LA REGULARIDAD MASÓNICA EN UNA NUEVA LUZ.  Se sugiere, a los que deseen constatar la Universalidad o no Universalidad de estos Límites, que lean la mencionada obra, ya que no hay lugar para hacerlo ahora.  Basta señalar que existen, y que, como las Leyes del Universo, no son una invención de nadie.

El reconocimiento de tales Principios, debido a sus características Universales, abre las puertas al Reconocimiento Universal de todos los Ritos Masónicos y las Obediencias entre sí.

La Masonería debe estar en contra de todo lo que divide y separa, como lo está, también, la constitución subjetiva del Universo, que es el espejo donde debe mirarse nuestra Orden: El término Especulativa que se aplica a la Masonería viene del latín “speculum” (espejo).  Es fácil, pues, establecer comparaciones como guía.

El ajuste de nuestra piedra individual, para su relación perfecta con las demás piedras del Templo Masónico Universal, debe ser una de nuestras principales preocupaciones.  Debemos volvernos conscientes de que estamos realizando una obra en común, como trata de inculcarnos nuestro Ritual.  Más que en los ladrillos separados, debemos pensar en términos del edificio.  Debemos tener la Visión de la UNIDAD del edificio y de la UNIVERSALIDAD de la obra.  Todo trabajo en la Masonería, como en todo organismo viviente, es esencialmente colectivo e interdependiente.

Como se dijo al principio, nuestras divisiones y separaciones son sólo aparentes y externas.  Debemos aprender a reconocer la Unidad interna de nuestras cosas en medio de su diversidad externa.  Si perdemos de vista esa UNIDAD que está en la multiplicidad, perdemos de vista y se nos escapará de las manos, esta Masonería nuestra, cuya filosofía está basada inequívocamente en esa UNIDAD que lo sintetiza todo.

Hay razones de utilidad y de provecho al encarar la obra masónica de esta manera.  La Unidad de propósito de las distintas Potencias hará más eficaz la actividad individual de las mismas.  Podrán realizar acciones coordinadas y de enorme poder a favor del progreso y bienestar de la humanidad, en lugar de las actividades discordantes que e realizan ahora, y encontrar su verdadero Poder en el mundo como Potencia Masónica mundial en la UNIDAD que las caracteriza.  El realizar acuerdos internacionales, para promover la Unidad de la Orden, será una tarea fácil para quienes el sentido de la Unidad es su característica más distintiva.

Si muchas organizaciones profanas de toda índole realizan congresos mundiales periódicamente, sin dificultad, ¿por qué la Masonería, que se caracteriza por la UNIDAD UNIVERSAL, no puede realizarlos?  ¿Son más unidos los profanos que los masones?

A pesar de lo difícil que parezca concretar la Unificación y la Universalización de la Masonería, hay mucho en su favor.  Todas las fuerzas en la corriente evolutiva del Universo le son propicias.  Es quizás por esto que la idea ha estado siempre latente en la mente y el corazón de muchos masones que, a través de los años, han trabajado en su favor individualmente.  Esta es, además, la Era de la UNIDAD en todo sentido.

El movimiento de unificación de la Masonería no es reciente.  En los principios de la Masonería Moderna, el Capítulo Real Arco agrupó a los maestros de las Logias que reconocían la autoridad de la Primer Gran Logia de Londres, y a aquellos de las Logias que NO la reconocían y que ésta llamaba Irregularidades.  Posteriormente reunió, también a los masones llamados “modernos” y a los “antiguos”.  Esto contribuyó a favorecer la reunión de las dos grandes Logias en Inglaterra, lo cual se efectuó en el siglo siguiente.

El Convento de Lausana en 1875, fue un esfuerzo histórico a favor de la Unificación de la Masonería, cuya repercusión aún se está sintiendo.  A un siglo de ese memorable acontecimiento, con un concepto mucho más amplio de las cosas que entonces, ¿por qué no se puede realizar un Congreso Mundial, al cual puedan concurrir representantes de todos los Ritos “reconocidos” y “no-reconocidos” para dialogar sobre la Unificación de la Masonería?  Aunque fueran pocos los pasos que se dieran en ese Congreso, serían pasos positivos si se encaran en la luz de la actualidad en la evolución mental y psíquica de la humanidad.
En obediencia a este impulso sintetizador, se fundó en Viena, en 1926, una Liga Universal de Francmasones regulares (con la sigla LUF) con el fin de unificar a todo el Pueblo Masónico por encima de sus respectivas Potencias.  Se la ha combatido increíblemente, tildándola erróneamente, de “irregular”.  Evidentemente, hay en la Orden quienes, sin darse cuenta, se dejan arrastrar por la corriente contraria a la Unidad y Universalidad de la misma.

La C.M.I. (Confederación Masónica Interamericana), con el esfuerzo y el sacrificio de unos pocos, está marchando lenta pero firmemente por el camino de la Unificación y la consiguiente Universalidad de la Masonería.  Todo masón auténtico debe sentir la obligación moral de apoyar cualquier movimiento que vaya por este camino.

Para respaldar el trabajo unificador que se realiza a través de las Conferencias Masónicas periódicas, nacionales, regionales e internacionales, sería de provecho que en todos los países de América Latina, se organizaran actividades en los respectivos Orientes para trabajar en coordinación y así promover los objetivos de la C.M.I. y fomentar la conciencia de una Masonería verdaderamente Universal, con una dimensión Universal, con todas las derivaciones de tal conciencia.  El horizonte de la Masonería (como el de nuestro Oriente Simbólico) debe extenderse infinitamente; y también su vida si es UNIVERSAL.

Hacemos votos para que nuestra UNIÓN INTERNA encuentre el camino para manifestarse en nuestros actos de manera que desaparezcan todas nuestras divisiones de fondo; para que vibremos al unísono con la única Potencia Masónica verdadera que no conoce separaciones, y que es capaz de lograr la cooperación Universal de todos sus miembros; y para que se haga conciencia en nosotros, y en todo el Pueblo Masónico, el significado de nacer para la inmortalidad y la UNIVERSALIDAD, a la cual estamos supuestos a haber abierto los ojos el día en que se hizo la Luz en nosotros durante la Ceremonia de Iniciación al ingresar a la Masonería.  Que así sea.


sábado, 12 de junio de 2010

SAN JUAN

A  L.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·.

San Juan
Cuando hablamos de San Juan, normalmente lo identificamos como el solsticio de invierno, pese a que hay una pequeña diferencia de 2 días, entre el solsticio, 22 de junio y el día en que se conmemora o festeja a San Juan, 24 de junio, diferencia que se arrastra desde la implantación del Calendario Gregoriano.-
Brevemente haremos una descripción de los distintos equinoccios y solsticios, para luego referirnos a San Juan.-
El 21 de marzo, entrada de la primavera en el hemisferio Norte y del otoño en el hemisferio Sur, señalado por los Astrólogos como el día en que entra el Sol en el signo de Aries y comienza el Zodíaco, es la fecha en que visto desde la Tierra, el Sol pasa del hemisferio Norte, al hemisferio Sur, en su viaje desde el Trópico de Capricornio hacia el Trópico de Cáncer, logrando una declinación de 0º al cruzar el Ecuador Celeste.-
Ese día es llamado Equinoccio, palabra que viene del latín (aequinoctium), que significa “noche igual al día”.-
El otro equinoccio se produce el 23 de setiembre y marca el inicio del otoño en el hemisferio Norte y la primavera en el hemisferio Sur.-
El día 22 de junio se produce el Solsticio de Invierno en el hemisferio Sur y el de Verano en el hemisferio Norte.-
A su vez el 21 de diciembre, se cumplen el Solsticio de Verano en el hemisferio Sur y el de Invierno en el hemisferio Norte.-
La palabra Solsticio también derivada del Latín (solstitium), significa “sol quieto”, porque es la sensación que le deja al observador terrestre, parece que el sol se detiene en su viaje de un Trópico al otro, para luego iniciar su retorno.-
En los dos solsticios, el Sol alcanza su máxima inclinación, ya sea hacia el norte, o hacia el sur, de 23º 27’.-
El solsticio de invierno marca la Gran Victoria de la Luz, sobre las Tinieblas, porque es el momento en el que, los días vienen siendo cada vez más cortos y más largas las noches y a partir de ese momento comienza la reversión, los días comienzan a recuperar la Luz y las noches a perder tiempo de Tinieblas.-
Este fenómeno era festejado hace siglos, por persas e hindúes, con la alegoría de Mitra, la victoria de la Luz sobre las Tinieblas. Los Romanos reverenciaban el “Sol Invictus”, porque pasara lo que pasase, él rompería el horizonte con su fuerza y vigor. En China se conmemora el Dong Zhi (llegada del invierno), los druidas el Día de la Fertilidad. Los egipcios, con rituales de los distintos grados, el renacimiento. Los Mayas como el inicio de los ciclos del Sol y la Luna.-
Se podría seguir con otras civilizaciones y sectas, pero nos desviaríamos del objetivo buscado.-
Sabido es, que en la Masonería ha sido una tradición el estudio profundo de  este tema, al punto que unos de los símbolos que obligatoriamente deben decorar los Templos, son los 12 signos del Zodíaco.-
Además, hay una estrecha relación de estos estudios con la vinculación masónica con San Juan, que en los Rituales originales del R.·.E.·.A.·.A.·., es considerado como el Patrón de la Masonería.-
Buscando en distintas fuentes vemos cosas muy interesantes.-
Cagliostro inauguró el Rito de la Alta Sabiduría Egipcia luego de su iniciación en un ritual de Malta en el año 1766 y fue recibido en la Logia San Juan de Escocia del Secreto y de la Armonía, fundada por el Caballero Althoras Kolrner, quien viviera en Egipto antes de establecerse en Malta. La intención de Cagliostro y de Kolrner era restaurar los Misterios Egipcios de Menfis, que consideraban el origen de toda la Masonería.-
Hay quienes pretenden identificar  a “nuestro Patrón” como San Juan el Esmoler (palabra derivada de limosna), quien nació alrededor del año 553 DC y falleció en el 619. Famoso por sus obras de caridad y por el rigor de sus convicciones dogmáticas. Hospitales y monasterios fueron beneficiados con sus colaboraciones y donaciones.-
San Juan Esmoler se convirtió en el Patrón de la Orden de San Juan de Jerusalén, que luego de recibir del Papa parte de los tesoros de los Templarios, cambió su nombre por el de Orden de los Cavalleros de Malta.-
Así podemos hacer una lista con algunos de los San Juan vinculados a la Masonería:
San Juan de la Salle, San Juan Berchmans, San Juan Bosco, San Juan Calabria, San Juan Clímaco, San Juan Crisóstomo, San Juan de la Cruz, San Juan de la Mata, San Juan Damasceno, San Juan de Ávila, San Juan de Brito, San Juan de Capistrano, San Juan de Dios, San Juan de Nicomedia, San Juan Del Castillo, San Juan Dominici, San Juan Eudes, Jan Juan Ficher, San Juan Francisco Burté, San Juan Gabriel, San Juan Leonardo, San Juan Licci, San Juan María Vianney, San Juan Nepomuceno, San Juan Neuman y se podría continuar con la lista.-
Aparte de ellos, hay dos San Juan de fundamental importancia para la Era Cristiana: el Bautista y el Evangelista.-
San Juan Bautista era primo en tercer grado de Jesús y se anticipó a él pregonando un reino basado en el Espíritu. Convertía a las personas a su religión y combatía la corrupción del gobierno de Herodes, por lo que fue condenado a muerte y decapitado.-
San Juan Bautista era el discípulo más joven de Jesus. El prólogo de su Evangelio, que es leído en la apertura de casi todas las Logias del R.·.E.·.A.·.A.·. de los distintos países, dice lo siguiente:  Al principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Todas las cosas fueran hechas por Él …..y así sigue.-
El combate a la corrupción y a los vicios de San Juan Bautista y el texto sobre “El Principio y el Verbo” de San Juan Evangelista, estarían descartando a todos los demás como los Patrones de la Masonería.-
Hay otra coincidencia de estos dos San Juan, la fecha en que se conmemora cada uno: 27 de diciembre para San Juan Evangelista, fecha en que hasta que se implantó el Calendario Gregoriano se creía que era el Solsticio de Primavera en el hemisferio Sur y Otoño en el Norte y 24 de Junio para San Juan Bautista, que también antiguamente se creía era la fecha del Solsticio de Invierno en el Sur y de Verano en el Norte.-
Estos dos fenómenos de la naturaleza, son conmemorados por la Masonería que festeja el estado del “Sol Quieto”, tal como se lo ve desde la Tierra y que inciden directamente en la siembra y cosecha de varios cultivos.-
Particularmente, si tuviese que elegir uno de los dos, me inclinaría por San Juan Bautista, debido a que la Masonería moderna, se inicia un 24 de Junio de 1717, pero mantengo el respeto por cualquier opinión contraria.-
Pese a todo lo expuesto, no debemos confundirnos y llegar a pensar, que las letras J y B de nuestras CCols.·., tengan algo que ver con San Juan Bautista y mucho menos comentarlo, porque debemos tener en cuenta su significado de Fuerza y Belleza, pero fundamentalmente, que fueron tomadas del Templo de Salomón, construido muchísimos años antes del nacimiento de los dos San Juan mencionados.-

Vall.·. de Melo, 25 de Junio de 2009, E.·.V.·.
Wenceslao Bentancur, M.·.M.·.
     Grd.'. 33   G.'.O.'.U.'.

viernes, 30 de abril de 2010

LA ACTITUD DE UN MASÓN

LA ACTITUD DE UN MASÓN Junio 8, 2008


Vall:. de Santa Cruz, 6 de junio:.de 2.008 e:.V:.
Por el H:.M:.Guillermo CapobiancoR:. L:. S:. GABRIEL RENÉ MORENO – 27
GRAN LOGIA DEL RITO DE YORK EN BOLIVIA
Hace poco tiempo tuve el gran honor de ser EXALTADO en mi Orden, e indudablemente este acontecimiento me a marcado trascendentalmente, sin embargo no puedo dejar de hacer una necesaria reflexión sobre la forma en que las enseñanzas masónicas también ejercen una importante influencia en mi vida profana desde hace ya años, afectando positivamente mi vida familiar, laboral, social e institucional.
Hago esta necesaria reflexión burilada en primer grado, para compartirla absolutamente con todos mis hermanos, en especial con los aprendices. Quienes experimentan desconcertados y confundidos los sacudones que generamos en nuestro Rito, en los diferentes grados y niveles. Que de alguna forma son vulnerables de una mala comunicación, orientación y falta de compromiso por parte de algunos hermanos más avanzados, que afecta, desacredita y compromete peligrosamente el equilibrio dinámico de nuestra hermandad.
A través de esta plancha, pretendo MOTIVAR en mis hermanos aprendices a persistir en la permanente búsqueda de la verdadera esencia masónica, y recordar a mis hermanos maestros que nuestro grado tiene el importante compromiso de inculcar en nuestros asociados y allegados, valores tan importantes como el constante progreso, el amor a la sabiduría, la tolerancia con nuestros semejantes, el repudio a la ignorancia, la lucha contra las tiranías, el rechazo a las tinieblas del fanatismo, entre otros.
Cuando tomamos la decisión de ingresar en la masonería, lo hicimos con la firme intensión de superarnos como personas y con mucha expectativa nos cobijamos en el manto común de una nueva familia, una parentela de selectos hermanos.
Como iniciados que acabábamos de conocer la luz, llegamos a trabajar en nuestras logias totalmente influenciados por un cúmulo de experiencias adquiridas en el mundo profano, estos valores venían cargados de nuestros recuerdos y vivencias desde la niñez, que han sido parte de nuestro desarrollo cultural, psicológico y espiritual. Razón por la cuál, nuestro carácter era fácilmente develado y nuestra actitud de recién adherido, totalmente predecible.
Una vez que como aprendices pasamos del oscurantismo a la acción ritualística, nos dejamos guiar por el iluminado sendero de nuestros LINDEROS, empezamos a poner en práctica nuestros principios y valores masónicos, e inevitablemente sentimos el inicio de un extraordinario proceso de transformación en nuestras vidas. En la cual, como aprendices, a través del desbaste de nuestra piedra, trabajamos nuestro templo interior en busca del constante perfeccionamiento.
En el pasado, los Masones Operativos desarrollaron majestuosas edificaciones, ya que tenían como misión principal la construcción. En la actual modernidad, nuestra principal actividad dentro de la Masonería Especulativa está orientada a la edificación de nuestro propio ser, a la construcción de nuestro templo interior. Crear en nosotros grandes hombres. Hombres de buenos valores y correcta actitud, actitud libre y de buenas costumbres.
La parte filosófica en nuestra orden nos motiva a buscar nuestra verdadera esencia, nos ayuda a encontrar la libertad del alma, la libertad mental y por sobre todo nuestra paz interior. Las enseñanzas masónicas tienen la suficiente influencia para hacer de la gente ordinaria, personas extraordinarias, por que nos empuja a buscar un ideal sublime.
Cuando fusionamos los principios básicos de la masonería con nuestras vidas, accedemos a una poderosa arma, LA ACTITUD.
La ACTITUD es una reacción personal que actúa en función de nuestros valores cognitivos, nuestras emociones y tendencias conductuales. Una vez formada es muy difícil modificar nuestra actitud, ya que viene cargada de nuestras creencias, convicciones y juicios, que se remiten a nuestra familia de origen.
La psicología plantea que la ACTITUD se forma desde los primeros años de vida y se refuerza después, generalmente influenciada por los grupos a los que debemos nuestra mayor simpatía.
De la misma forma que nuestro carácter es revelado a través de nuestra ACTITUD, también lo es una logia, esta refleja el compromiso de sus miembros a través de sus trabajos en tenida y de sus acciones como taller. Entonces, para que los eslabones de una logia se encuentren fortalecidos, esta debe estar CORRECTAMENTE GOBERNADA, para que la ACTITUD de sus miembros esté en armonía con nuestros principios masónicos.
La responsabilidad y el compromiso masónico en una logia debe estar firmemente reflejado en el liderazgo del Venerable Maestro y sus Vigilantes, quienes fueron designados para gobernarla, sin embargo, para que una logia pueda cumplir exitosamente con sus propósitos no es responsabilidad única de quienes la gobiernan, la responsabilidad es compartida entre todos los miembros, porque con nuestra ACTITUD somos responsables de darle vida, grandeza y honor.
La conducta masónica debe servir para inspirar a otros, más aún si la ACTITUD reflejada viene de la mano de un maestro. El maestro masón es un guía espiritual, transmite con su presencia y actitud el verdadero conocimiento, habla con prudencia, practica en forma permanente la tolerancia, procede siempre con humildad y sabiduría.
El maestro en una logia, es el masón que con ACTITUD venció sus vicios por virtud, dominó su instinto con tolerancia, cambió sus errores por la verdad y el egoísmo por el amor.
La ACTITUD en una persona común puede convertirse en una carga, pero la ACTITUD en un masón esta reflejada en todas nuestras acciones.
La ACTITUD nos empuja a la acción, a la superación personal, a poner esfuerzo en el trabajo, a practicar el respeto y amor a los demás, a tener una actitud de servicio con el prójimo, a ayudar a cumplir las aspiraciones de otros, a soñar en libertad, a hacer cosas extraordinarias, a hacer posible lo imposible.
Sin embargo, así como existen buenos masones también los hay malos, y son aquellos que aún no han comprendido el verdadero sentido por el que vienen a trabajar en tenida y conociendo nuestros linderos y enseñanzas, prefieren permanecer en la ignorancia. Son quienes aun no han podido despojarse de sus complejos y resentimientos, ya que en ellos es más fuerte la influencia profana y viven gobernados por la ambición y la hipocresía.
Ratifico que la masonería viene desarrollando en mi ACTITUD una positiva motivación social. Y que a medida de que la ponga en práctica y la desarrolle junto a ustedes correctamente dentro de nuestros principios masónicos, podremos transformar positivamente nuestro entorno profano, llevar felicidad a nuestras familias y fortalecer la cadena de unión en nuestra Logia, nuestro Valle y nuestro Oriente.
Todos los masones estamos comprometidos a edificar con trabajos de excelencia nuestra logia, tenemos la responsabilidad de dar estricto cumplimiento a nuestros linderos y de apoyarnos entre hermanos.
Quiero concluir esta plancha haciendo un compromiso personal, e invitando a comprometerse a todos mis hermanos, a mejorar día a día, dentro y fuera de nuestra logia, aspirando en todo momento a seguir un ideal de perfección, que aunque por experiencia propia estoy conciente de la dificultad que conlleva alcanzarlo, mientras más nos aproximemos a él, seremos más humanos, y poco a poco, iluminándonos con la luz de nuestros hermanos, desbastando a golpes de cincel nuestras imperfecciones, para que algún día seamos piedras cúbicas y podamos trascender a planos mas elevados.
Todo esto para satisfacción nuestra, para beneficio de nuestro País, para honrar nuestro taller Gabriel René Moreno – 27 y para la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.
Es cuanto.
   FUENTE Jurisdicción de la Gran Logia Constitucional del Perú.

lunes, 26 de abril de 2010

UN LLAMADO A LA REFLECCION DE UN COMPAÑERO

V.´. M.´., HH.´. todos:
Los seres humanos adoptamos algunas actitudes, que con el ejercicio repetido terminan formando por vía del uso y costumbre un patrón de conducta. Nos pasa en lo individual, y al formar parte de un colectivo, trasladamos al mismo nuestra misma forma de proceder. Esto sucede en todas las manifestaciones que debamos realizar, más allá del ámbito en que nos encontremos. Puede ser en el aspecto social, laboral, cultural, político, familiar, o de cualquiera otra índole. El procurar mejorar, optimizar el enfoque que le podamos dar anuestras decisiones, es el generador de nuestra integración a determinados grupos o instituciones a los que consideramos potenciales a portantes de valores positivos para sumar a nuestro crecimientopersonal.

Nos sucede con frecuencia, que recibimos en ese interminable camino, gratificantes  sorpresas, y también dolorosas desilusiones.

Mirando desde el punto de vista positivo, debemos encarar las situaciones con la consideración de que todo es perfectible, de manera que nuestro aporte personal debe encaminarse al esfuerzo en procura de lograr reforzar los puntos que percibimos como más débiles en el accionar del colectivo. Para ello, debemos tener bien claro cual es el objetivo, el fin que procuramos al acceder a ese colectivo.

Esto me lleva a reflexionar sobre lo siguiente: Que vine a buscar, que esperaba (y aspiro a) encontrar en la masonería. Por supuesto no fue mi intención tener ningún beneficio personal en lo que a lo material refiere, tampoco el arrimarme a un centro de poder,como alguna gente cree que es. La aspiración que me motivó es la misma que espero y sé que comparto con la mayoría de los HH.´. presentes, el crecimiento personal en lo moral, intelectual, y espiritual, que redunde en un beneficio para el entorno al que pueda influenciar, y el tratar de hacerlo trascender lo más posible. Siendo honesto conmigo mismo, y con uds. ahora, siento, dentro de las limitaciones de mi corto lapso como integrante de la Orden, que la masonería no está ajena a las actitudes humanas a las que me refería en un principio.Según nos han enseñado quienes tienen mucha experiencia dentro de la Orden, más allá de las diferentes etapas que se puedan atravesar dentro de la institución, de los diferentes cargos o grados a los que se pueda acceder, siempre, todos , seremos eternos aprendices, y siempre habrá un poco más de piedra para burilar. Confieso que he encontrado, aún a través de las fragmentadas informaciones o conocimientos a los que tenemos acceso, y más que nada a la percepción personal, que prima también aquí, la misma matriz que rige todas las acciones que adoptan los seres humanos cuando de encarar acciones colectivas se trata.

Para mi decepción, he percibido manejos a nivel de la Institución, que se asemejan más al accionar político que al masónico. Tuve en algún momento la ilusión de que fuera un error mío, una equivocada valoración de los hechos, pero creo sinceramente que la condición humana está presente, con sus virtudes y sus defectos a flor de piel. No es callando, barriendo bajo la alfombra, ni generando divisiones que vamos a revertir los hechos. Tampoco creo que sea confrontando, que se logre hacerlo, sino haciendo uso de las herramientas que la misma Mas.´. nos da, realizando actos de verdadera fraternidad y tolerancia.

Creo sinceramente, que en nuestra Log.´., con el grupo que se ha formado, tenemos todas las posibilidades de lograr el convencimiento,el cambio de actitud de aquellos que equivocan su camino, siguiendo el mismo Nuevo Sendero que hemos transitado hasta ahora.

No se trata aquí de que haya iluminados, ni dueños de la verdad, sino simplemente de ser  seguidores y defensores de las viejas enseñanzas de Libertad, Igualdad y Fraternidad, que hemos recibido como legado de los que nos precedieron, a los que debemos honrar tratando de ser justos, para con ellos, con nosotros y con los que nos seguirán en el futuro, dejando nuestro propio legado lo más apartado posible de la contaminación provocada por las falencias generadas en el imperfecto accionar humano.

Contamos entre nosotros con magníficos seres humanos, con excelentes Mmas.´., excepcionales formadores, que cuentan con una formidable capacidad de transmisión de conocimientos, y no debemos desaprovecharlos, no podemos darnos el lujo de bajar en ningún momento los brazos, sin permitir que la comprobación de que hay flaquezas humanas aún en el lugar más insospechado, nos haga dudar de encontrarnos en el buen sendero. Cuentan conmigo HH.´., para acompañarlos en el interminable camino de la superación. Hay en mí, como en todos ustedes, y me consta que en muchos HH.´., aún fuera de nuestra Log.´., un fuerte, apasionado deseo de cambio, de cambio para mejor, de la Mas.´. toda. Que la Fraternidad sea real, no un mero enunciado, que se haga Universal, que sea capaz de superar las diferencias políticas, que no deberían estar presentes aquí, pero lo están;  que todas las Log.´. sean una, que toda la Institución sea unida, y que en un futuro próximo la Mas.´. toda en el Uruguay sea una única entidad, que nos agrupe en una verdadera Hermandad. Nuestra Log.. está llamada a hacerlo. Tiene con qué, tenemos que redoblar el esfuerzo. Soy consciente de conocer sólo una parte ínfima de la historia, pero al estar guiado de las mejores intenciones, me siento obligado a decirles a uds. mis QQ.´. HH.´., lo que realmente percibo, y compartir con uds. mis apreciaciones, para que con la segura comprensión que tendrán, me reafirmen en los aciertos y me corrijan en los errores.

Quiero finalmente dejar bien en claro que no hay en mí la menor intención de efectuar una crítica fácil, que pueda provocar resquemores, sino el afán de lograr trasmitir a uds. que es lo que  busco en la Mas.´., también lo que voy encontrando, y cual creo que es la mejor manera de aportar mi grano de arena en la consecución de ese fin. Me han enseñado a ser un librepensador, y considero que aquí, entre uds. tengo la obligación de compartir mi pensamiento, para que sepan que siente y que anhela su H.´..

T,´.A.´. F.´.
Charles Quijote
GRAD 2